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Presentación


Este bloc pretende recoger algunos cuentos útiles para terapeutas, educadores, profesores... espero que les resulten tanto como me han resultado a mi!






“Un cuento puede ser la expresión metafórica de la vida”












domingo, 10 de enero de 2010

Algunos muy cortos

1.

Durante un viaje, Buda encontró a un yogui apoyado en una sola pierna.
-Estoy quemando los errores de mi pasado- explicó el hombre.
-Ah, ya ¿Y cuántos errores has quemado?
-No tengo la menor idea.
-Vaya ¿Y cuántos te faltan aun por quemar?- insistió Buda.
-No tengo la menor idea.
-Ya, ya, ya... Entonces es hora de acabar con esto. Deja de pedir perdón al cielo, pon el otro pie sobre la tierra y ve a pedir perdón a aquellos a quienes heriste.


2.

Había un pájaro que se refugiaba a diario en las ramas secas de un árbol que se alzaba en medio de una inmensa llanura desértica. Siempre andaba medio hambriento y sediento porque el lugar daba poco de sí. Un día, una ráfaga de viento arrancó el árbol de raíz, obligando al pobre pájaro a volar cientos de millas en busca de un nuevo refugio... hasta que llegó a un bosque lleno de árboles cargados de ricas frutas.

Y concluyó el maestro:
-Si el árbol seco se hubiera mantenido en pie nada hubiera inducido al pájaro a renunciar a su seguridad y echarse a volar.


 3.

Una vez, hace tiempo, Khidr, maestro de Moisés, dirigió una advertencia al género humano :
--En cierta fecha  -dijo-  todas las aguas del mundo que no hayan sido especialmente guardadas desaparecerán y serán renovadas con una agua diferente, una agua que enloquecerá a las personas y creerán que la ficción es realidad.
Sólo un hombre prestó oídos al significado de esta advertencia. Juntó agua, fue a un lugar seguro donde la almacenó y espero a que el agua cambiara sus características. En la fecha indicada, los torrentes dejaron de correr, los pozos se secaron y el hombre que había escuchado, viendo lo que estaba ocurriendo, fue a su refugio y sobrevivió bebiendo del agua que había guardado.
Cuando, desde su albergue seguro, vio que las caídas de agua nuevamente comenzaron a correr descendió, entremezclándose con los otros hijos de los hombres. Comprobó que estaban pensando y hablando en forma completamente diferente a la anterior: ni siquiera tenían memoria de lo que había sucedido y tampoco recordaban haber sido prevenidos. Habían enloquecido. Cuando trató de hablarles, se dió cuenta que ellos pensaban que era él quien estaba loco, mostrando hostilidad o compasión en lugar de comprensión.
Al principio el hombre no bebió del agua renovada, sino que regresó a su refugio para procurarse su provisión para cada día. Pero, finalmente, tomó la decisión de beber la nueva agua porque no pudo soportar la tristeza de su aislamiento, comportándose y pensando de una manera diferente del resto del mundo. Bebió la nueva agua y se volvió como los demás. Entonces olvidó completamente todo lo referente al agua especial que tenía almacenada y sus semejantes comenzaron a mirarle como a un loco que había sido milagrosamente restituido a la cordura.


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