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Presentación


Este bloc pretende recoger algunos cuentos útiles para terapeutas, educadores, profesores... espero que les resulten tanto como me han resultado a mi!






“Un cuento puede ser la expresión metafórica de la vida”












Mostrando entradas con la etiqueta coaching. Mostrar todas las entradas
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jueves, 20 de mayo de 2010

Donde estamos buscando?


Cuenta una historia que Nasrudín se encontraba una noche dando vueltas sin parar alrededor de una farola, con los ojos enfocados hacia el suelo, cuando un vecino que pasaba por la zona le preguntó si estaba buscando algo. Y este contestó: "Sí, estoy buscando mi llave". Así que el vecino se puso a buscarla con él. Después de un rato apareció otra vecina, que les preguntó intrigada qué estaban haciendo. "Estamos buscando la llave de Nasrudín". Y ella también se animó a ayudarles. Más tarde, otro vecino se unió a ellos y juntos rastrearon la calle en busca de la pequeña llave. Cansado y con ganas de regresar a su casa, finalmente uno de los vecinos le preguntó: "Nasrudín, llevamos buscando tu llave durante varias horas… ¿Estás seguro de haberla perdido aquí?". Y este negó con la cabeza. "Entonces, ¿dónde crees que puede estar?". Sin dudarlo, respondió: "La he perdido dentro de mi casa". Sorprendido, otro vecino intervino en la conversación: "¿Pero por qué la estamos buscando aquí?" Nasrudín los miró muy seriamente y les dijo: "Pues porque mi casa está muy oscura y aquí hay más luz". Del mismo modo que Nasrudín, los seres humanos solemos buscar nuestra autoestima en el lugar equivocado...

jueves, 6 de mayo de 2010

La ciega

Había un ciega sentada en la calle, con una taza  y un pedazo de cartón, escrito con tinta negra, que decía:

"por favor ayudeme, soy ciega"

Un creativo de publicidad que pasaba frente a ella, se detuvo y observó unas pocas monedas en la taza.
Sin pedirle permiso tomó el cartel, le dio vuelta, tomó un marcador negro que el llevaba y escribió otro anuncio.
Volvió a poner el pedazo de cartón sobre los pies de la ciega y se fue.

Por la tarde el creativo volvió a pasar frente la ciega que pedía limosna; su taza estaba llena de billetes y monedas.
La ciega reconoció sus pasos y le preguntó si había sido él, el que re escribió su cartel y sobre todo, qué había escrito. 
El publicista le contestó:
"Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, pero con otras palabras".
Sonrió y siguió su camino.
El nuevo mensaje decía :

"Hoy es primavera y no puedo verla"

Moraleja: si siempre haces las mismas cosas, vas a obtener los mismos resultados.

lunes, 3 de mayo de 2010

Billete de 100 euros

Juan y Antonio, dos amigos, toman un café en un bar. Antonio que está pasando por un mal momento, descarga en Juan sus angustias.
Billete de 100 euros
Tiene deudas importantes, está mal en el trabajo, la relación con su pareja está en una profunda crisis. Todo parece estar mal en su vida. Juan escuchando tranquilamente a su amigo, saca un billete de 100 euros de su cartera y dice:
- Antonio, ¿quieres este billete?
Antonio, un poco confundido al principio, inmediatamente le dice:
- Claro que lo quiero, Juan. Son 100 euros, ¿quién no las quiere?
Entonces Juan coge el billete en una de sus manos y lo arruge hasta hacerlo una pequeña pelota. Enseñando la macerada pelotita verde al Antonio, vuelve a preguntarle:
- Y ahora, ¿todavía lo quieres?
- Juan, no sé qué pretendes con esto, pero siguen siendo 100 euros. Está claro que los acepto si me los das.
Entonces Juan desplega el arrugado billete, lo tira al suelo y lo pisa con su pie. Ahora está sucio y marcado.
- ¿Lo sigues queriendo?
- Mira Juan, sigo sin entender que quieres. Este es un billete de 100 euros y mientras no lo rompas conserva su valor.
- ¡Bien! Antonio, tienes que saber que aunque a veces las cosas no salgan como quieres, aunque la vida te golpee, sigues siendo único y especial y no pierdes nunca tu valor, tal como este billete de 100 euros.
Antonio quedó mirando a Juan sin acertar a decir ninguna palabra mientras el impacto del mensaje penetraba profundamente en él. Juan coge el arrugado billete y con una sonrisa cómplice agregue:
- Toma, consérvalo porque te recuerdes de esto cuando te sientas mal. Pero me debes un billete nuevo de 100 euros. ¡Para poderlo usar con el próximo amigo que lo necesite!
Juan finalmente se despide de Antonio con un abrazo y sale del bar dejando a Antonio a solas. Antonio vuelve a mirar el billete arrugado y sucio. Sonrie y lo guarda en su cartera. Con una renovada energía avisa al camarero para pagar la cuenta.

lunes, 26 de abril de 2010

L'escola dels animals - R.H. Reeves

Hi havia una vegada uns animals que van decidir fer alguna cosa heroica per poder enfrontar-se als problemes d'un "Món Nou", i per tant van organitzar una escola. Van adoptar un programa d'estudis que consistia a córrer, enfilar-se, nedar i volar. Per facilitar els problemes d'administració, tots els animals van matricular-se de totes les assignatures.
L'ànec nedava d'una manera excel·lent,millor que no pas el seu professor, de fet, i treia notes excel·lents en vol, però era molt dolent a l'hora de córrer. Com que anava molt malament, s'havia de quedar després de classe per córrer més, i també va haver de deixar de banda les classes de natació.  Això va durar fins que els seus peus palmats van quedar molt malmesos, i només va poder treure un aprovat de natació. Però l'aprovat era acceptable a l'escola, i per tant ningú no s'hi va capficar, tret de l'ànec.
El conill va començar al capdavant de la classe de carrera, però va tenir una crisis nerviosa per haver de fer tentes classes extra de natació.
L'esquirol era excel·lent a l'hora d'enfilar-se, fins que va desenvolupar una frustració a les classes de col perquè el professor el feia començar de de terra en comptes de deixar-lo començar des de dalt de l'abre.També va començar a patir rampa per culpa de l'esgotament, i va treure un aprovat en escalada i un suspens en carrera.
L'àguila era una alumna conflictiva i va haver de ser severament disciplinada. A la classe d'escalada, arribava abans que tothom al capdamunt de l'arbre, però insistia a fer-ho a la seva manera.
Quan va acabar el curs, una anguila anormal que podia nedar perfectament bé i que també podia córrer, enfilar-se i volar una mica, tenia la mitjana més alta i va pronunciar el discurs de comiat de la promoció.
Els gossos de la prada no van voler saber res de l'escola i van negar-se a pagar les taxes perquè l'administració no volia afegir esxcavar i fer caus al programa d'estudis. Van posar els seus fills d'aprenents amb el teixió, i després van ajuntar-se amb les marmotes i els talps per fundar una escola privada amb força èxit.

domingo, 25 de abril de 2010

Navegant a alta mar

Dos cuirassats asignats a l'esquadró d'entrenament estaven de maniobres; havien navegat amb mal temps durant força dies. Jo servia al vaixell de comandament i estava de guàrdia al pont mentre es feia de nit. La visibilitat era pobra, hi havia claps de boira, i el capità era al pont, supervisant amb atenció totes les activitats.
No gaire després que es fes fosc, el guaita de l'ala del pont va informar:
- Llum a la banda d'estribord.
- Agles directe o en direcció a popa? - va preguntar el capità.
El guaita va respondre:
- Directe, capità. - I això volia dir que ens trobàvem en una perillosa ruta de col·lisió amb aquell vaixell.
Llavors el capità va cridar al tècnic de senyals:
- Comuniqui a aquell vaixell "Estem en ruta de col·lisió. Els aconsello que variïn el rumb vint graus".
La resposta va ser:
- És aconsellable que vostès variïn el rumb vint graus.
El capità va dir:
- Comuniqui'ls: "soc capità. Variïn el rumb vint graus".
- Soc mariner de segona classe - va ser la resposta -. Val mes que variïn el rumb vint graus.
A aquelles alçades, el capità estava furiós. Va exclamar:
- Comuniqui'ls "Soc un cuirassat. Variïn el rumb vint graus".
El llum va respondre:
- Sóc un far.
Vam variar el rumb.

viernes, 2 de abril de 2010

- Maestra…: ¿Qué es el amor?

“En una de las salas de un colegio había varios niños. Uno de ellos preguntó: Maestra... ¿Qué es el amor? La maestra sintió que la criatura merecía una respuesta que estuviese a la altura de la pregunta inteligente que había formulado. Como ya estaban en hora de recreo, pidió a sus alumnos que dieran una vuelta por el patio de la escuela y trajesen lo que más despertase en ellos el sentimiento del amor.
Los chicos salieron apresurados y, cuando volvieron, la maestra les dijo: Quiero que cada uno muestre lo que trajo consigo.
El primer alumno respondió: Yo traje esta flor. ¿No es linda?
Cuando llegó su turno, el segundo alumno dijo: Yo traje esta mariposa. Vea el colorido de sus alas; la voy a colocar en mi colección.
El tercer alumno completó: Yo traje este pichón de pajarito que se cayó del nido. ¿No es gracioso?
Y así los chicos, uno a uno, fueron colocando lo que habían recogido en el patio. Terminada la exposición, la maestra notó que una de las niñas no había traído nada y que había permanecido quieta durante todo el tiempo.
Se sentía avergonzada porque no había traído nada. La maestra se dirigió a ella y le preguntó: Muy bien. ¿Y tú? ¿No has encontrado nada?
La criatura, tímidamente, respondió: Disculpe, maestra. Vi la flor y sentí su perfume; pensé en arrancarla pero preferí dejarla para que exhalase su aroma por más tiempo. Vi también la mariposa, suave, colorida, pero parecía tan feliz que no tuve el coraje de aprisionarla. Vi también el pichoncito caído entre las hojas, pero... al subir al árbol, noté la mirada triste de su madre y preferí devolverlo al nido. Por lo tanto, maestra, traigo conmigo el perfume de la flor, la sensación de libertad de la mariposa y la gratitud que observé en los ojos de la madre del pajarito. ¿Cómo puedo mostrar lo que traje?
La maestra agradeció a la alumna y le dio la nota máxima, considerando que había sido la única que logró percibir que sólo podemos traer el amor en el corazón.

Shay

En Shay i jo acabàvem de passar per un parc on alguns nens, en Shay ho sabia, estaven jugant a beisbol. En Shay va preguntar, 'Creus que em deixaran jugar? Jo sabia que la majoria dels nois no volen a algú com en Shay en el seu equip, però com a pare també vaig pensar que si al meu fill se'l permetés jugar, això li donaria un molt necessari sentit de pertinença, i una certa confiança de ser acceptat pels altres tot i les seves mancances. Em vaig acostar a un dels nens en el camp i li vaig preguntar (no esperant treure'n gaire) si en Shay podria jugar. El nen va mirar al seu  voltant per orientar-se i va dir: 'Estem perdent per sis carreres i el joc es troba en la vuitena entrada. Crec que pot estar en el nostre equip i provarem de posar-lo en el bat a la novena entrada'.

Shay es va moure cap al banc de l'equip i, amb un gran somriure, es posà una camisa de l'equip. Jo mirava amb una petita llàgrima als ulls i amb la calor en el meu cor. Els nens s'adonaren de la meva alegria de veure el meu fill acceptat. Al final de la vuitena entrada, l'equip de Shay va anotar unes carreres, però encara anava darrere per tres.

Al principi de la novena entrada, Shay es va posar un guant i va jugar al camp dret. Encara que cap cop va anar pel seu costat, se'l veia extasiat només pel fet de estar en el joc i en el camp, amb un somriure d'orella a orella quan jo el saludava des de les grades. Al final de la novena entrada, l'equip de Shay va anotar de nou. Ara, amb dos fores i les bases carregades, la possible cursa guanyadora era a base, i en Shay era el següent en el bat. En aquesta conjuntura, deixarien que Shay colpegés regalant així la seva oportunitat de guanyar el joc? Sorprenentment, donaren el bat al Shay. Tothom sabia que era impossible que colpegés, perquè Shay tan sols no sabia com sostenir el bat correctament, i molt menys connectar amb la pilota. Tanmateix, així com Shay s'anava acostant a la base, el llançador, reconeixent que l'altre equip posava de banda el guanyar per aquest moment en la vida de Shay, es va moure endavant uns pocs passos per llançar la pilota suaument per tal de que Shay pogués almenys fer contacte.

El primer llançament va arribar, i Shay va colpejar de forma maldestra i fallà. El llançador va tornar a aproximar-se unes passes endavant per tornar a tirar la bola suaument cap a Shay. Així com la pilota arribà, Shay colpejà fluix pel terra i dret al llançador. El joc ara ja seria acabat. El llançador va recollir la pilota i fàcilment podria haver-la llançat a la primera base. Shay hauria estat fora, i això seria el final del joc. En canvi, el pitcher va llençar la pilota per damunt del cap del primera base, fora de l'abast de tots els companys. Tot el món de les grades i tots dos equips van començar a cridar: 'Shay, corre a la primera! Corre a la primera! Shay mai en la seva vida havia corregut una distància tan llarga, però va arribar a la primera base. Arribà apressat a la base, amb els ulls ben oberts i amb cara d'espantat.

Tots cridaren, 'Corre a la segona, corre a la segona!' Agafant alè, Shay amb gran dificultat partí cap a la segona, lluitant emocionat per arribar a la base.
En el moment que Shay es girava cap a la segona base,el jugador de la dreta tenia la pilota, era el més petit de tots, que ara tenia la seva primera oportunitat de ser l'heroi del seu equip. Podria haver llançat la bola a la segona base per a guanyar, però va entendre las intencions del llançador per la qual cosa, també,
intencionadament va llençar la pilota alta i molt més amunt del cap del jugador de la tercera base. Shay va córrer cap a la tercera base delirant, al temps que els corredors de davant seu voltaven les bases cap a casa. Tots estaven cridant, 'Shay, Shay, Shay, all the way Shay' Shay va arribar a la tercera base, perquè el seu contrincant va córrer a ajudar-lo fent-lo girar en la direcció de la tercera base, i li va cridar, 'Corre a la tercera! Shay, Corre a la tercera!
Així que en Shay voltà la tercera, els nins d'ambdós equips, i els espectadors, tots de peu cridaven: 'Shay, ves a casa! Ves a casa! Shay va anar a casa, trepitjà el sòl de casa, i va ser aclamat com l'heroi que va colpejar el Grand Slam i va guanyar el joc del seu equip.

'Aquest dia', va dir el pare suaument amb llàgrimes rodant ara pel seu rostre, 'els nois d'ambdós equips van contribuir a dur un tros de veritable amor i humanitat en aquest món. Shay no va arribar a viure un altre estiu. Va morir aquest hivern, sense oblidar mai que havia estat l'heroi. Em va fer tan feliç, el retorn a casa i veure a la seva mare plena de llàgrimes abraçant el seu petit heroi del dia!

Dormir despierto

Era un pueblo de la India cerca de una ruta principal de comerciantes y viajeros. Acertaba a pasar mucha gente por la localidad, pero el pueblo se había hecho célebre por un suceso insólito: había un hombre que llevaba ininterrumpidamente dormido más de un cuarto de siglo. Nadie conocía la razón. ¡Qué extraño suceso! La gente que pasaba por el pueblo siempre se detenía a contemplar al durmiente.
--Pero ¿A qué se debe este extraordinario fenómeno? –se preguntaban los visitantes.
En las cercanías de la localidad vivía un eremita. Era un hombre huraño, que pasaba el día en profunda contemplación y no quería ser molestado. Pero había adquirido fama de saber leer los pensamientos ajenos. El alcalde mismo fue a visitarlo y le rogó que fuera a ver al durmiente por si lograba saber la causa de tan largo y profundo sueño. El eremita era muy noble y, a pesar de su aparente adustez, se prestó a tratar de colaborar en el esclarecimiento del hecho.
Fue al pueblo y se sentó junto al durmiente. Se concentró profundamente y empezó a conducir su mente hacia las regiones clarividentes de la consciencia. Introdujo su energía mental en el cerebro del durmiente y se conectó con él. Minutos después, el eremita volvía a su estado ordinario de consciencia. Todo el pueblo se había reunido para escucharlo. Con voz pausada, explicó:
--Amigos, he llegado hasta la concavidad central del cerebro de este hombre que lleva más de un cuarto de siglo durmiendo. También he penetrado en el tabernáculo de su corazón. He buscado la causa y, para vuestra satisfacción, puedo decir que la he hallado. Este hombre sueña de continuo que está despierto y, por tanto, no se propone despertar.

jueves, 18 de marzo de 2010

cometas en el cielo



1. Un niño cuenta esta historia:

Trata de un hombre que encuentra una taza mágica y descubre que si llora en ella las lagrimas se convierten en perlas.
Es muy pobre, pero al final de la historia está sentado sobre una montaña de perlas con un cuchillo en las manos y su mujer en los brazos.
Para así llorar y enriquecerse? - pregunta su hermano.
Si muy bien eres muy listo! - contesta el niño.

Pasados unos minutos el hermano le hace la siguiente pregunta:
Si pero no lo hubiera conseguido igual pelando una cebolla?



2. Robar

Solo existe un único pecado que se encuentra en todos los demás, este es el robo.
Si matas a un hombre estas robando una vida, y le estas quitando el derecho a tener esposo a su esposa y a su hijo el de tener un padre. Cundo mientes le robas a un hombre el derecho a la verdad.
No existe acto mas vil que el de robar.


de la película COMETAS EN EL CIELO

martes, 9 de marzo de 2010

Un abogado con suerte?


En una región urbana de Suth África se encontraba un abogado mediocre sin mucha experiencia que había estudiado en una universidad privada poco reconocida. Era una persona con unos ideales bien definidos y se interesaba constantemente por las cuestiones sociales y humanitarias.

Un buen día decidió que con su trabajo no quería defender ninguna injusticia, ni tan solo en favor de sus propios clientes. Estaba radicalmente en contra de la mentira y su vocación era mediar y resolver los problemas de la forma mas justa para todas las partes implicadas, incluso, la de sus contrincantes en el pleito.

Por este motivo cada vez que alguno de sus clientes le mentía, automáticamente suspendía su defensa. Incluso en una ocasión, uno de sus clientes había puesto una demanda porque aparentemente, uno de sus trabajadores le había robado dinero de la caja registradora de su comercio. Pasados unos meses, cuando ya había ganado el juicio, se supo que la intención real de su cliente fue la de echar a su trabajador sin indemnizarle e inventó todo lo del robo. El abogado, al enterarse de tal injusticia, y para sorpresa del gremio de abogados, comunicó automáticamente al juez lo que había sucedido. El juez modificó la sentencia en favor del trabajador acusado injustamente y en contra de su cliente.

De esta forma, de apoco, sus clientes siempre decían la verdad y esto los jueces lo sabían y respetaban. Con los años se convirtió en un abogado justo, con clientes justos que participaba en juicios justos! Pero lo mejor del caso, es que su estilo se expandió dentro del gremio generando buenas relaciones en toda la región hasta el punto de que los jueces dejaron de juzgar y se dedicaron a educar en el arte de mediar, asesoraron a políticos...

En definitiva, en un mundo como aquel, juzgar, dejó de tener ningún sentido!

(cuento inspirado en la Autobiografía de Gandhi)

lunes, 8 de marzo de 2010

Dios

Un hombre fue a una barbería a cortarse el cabello, y entablo una conversación con la persona que le atendió. De pronto, tocaron el tema de Dios.

El barbero dijo: Yo no creo que Dios exista, como usted dice.

Por que dice usted eso? pregunto el cliente..

Es muy fácil, al salir a la calle se da cuenta de que Dios no existe.

O...dígame,acaso si Dios existiera, ¿habría tantos enfermos? ¿Habría niños abandonados? Si Dios existiera, no habría sufrimiento, ni tanto dolor para la humanidad. No puedo pensar que exista un Dios que permita todas estas cosas.

El cliente se quedo pensando, y no quiso responder para evitar una discusión.

Al terminar de cortarse el cabello, el cliente salió del negocio vio a un hombre con la barba y el cabello largo. Entro de nuevo a la barbería y le dijo al barbero.

Sabe una cosa? Los barberos no existen.

¿Còmo? Si aquí estoy yo.

No...! dijo el cliente, no existen si existieran no habría personas con el pelo y la barba tan larga como la de ese hombre.

Los barberos si existen,es que esas personas no vienen hacia mi.

Exacto...! dijo el cliente. Ese es el punto.

jueves, 25 de febrero de 2010

El hombre y la mariposa

Cuenta una historia que un hombre paseaba por el campo, aburrido, sin nada qué hacer. De pronto se encontró un capullo de mariposa y decidió llevárselo a casa para distraerse un rato, viendo cómo ésta nacía. Tras veinte minutos observando la crisálida, empezó a notar cómo la mariposa luchaba para poder salir a través de un diminuto orificio.
El hombre estaba realmente excitado. Jamás había visto nacer a una mariposa. Sin embargo, pasaron las horas y allí no ocurrió nada. El cuerpo del insecto era demasiado grande, y el agujero, demasiado pequeño. Impaciente, el hombre decidió echarle una mano. Cogió unas tijeras y, tras hacer un corte lateral en la crisálida, la mariposa pudo salir sin necesidad de hacer ningún esfuerzo más.
Satisfecho de sí mismo, el hombre se quedó mirando a la mariposa, que tenía el cuerpo hinchado y las alas pequeñas, débiles y arrugadas. El hombre se quedó a su lado, esperando que en cualquier momento el cuerpo de la mariposa se contrajera y desinflara, viendo a su vez crecer y desplegar sus alas. Estaba ansioso por verla volar.
Sin embargo, debido a su ignorancia, disfrazada de bondad, aquel hombre impidió que la restricción de la abertura del capullo cumpliera con su función natural: incentivar la lucha y el esfuerzo de la mariposa, de manera que los fluidos de su cuerpo nutrieran sus alas para fortalecerlas lo suficiente antes de salir al mundo y comenzar a volar. Su impaciencia provocó que aquella mariposa muriera antes de convertirse en lo que estaba destinada a ser.

jueves, 11 de febrero de 2010

Caminos con corazón - Castaneda “Las enseñanzas de Don Juan”


Cada camino es uno entre un millón.
Por ende, no hay que olvidar que un camino no es más que eso. 
Si piensas que no debes seguirlo, no te quedes en él bajo ninguna circunstancia. 
Un camino no es más que un camino.
Que lo abandones cuando tu corazón así te lo indique no significa ningún desaire a ti mismo ni a los demás.
Pero tu decisión de seguir esa senda o apartarte de ella no debe ser producto del temor ni la ambición.
Te advierto: examina cada camino atentamente. Pruébalo tantas veces como te parezca necesario.
Luego hazte esta pregunta: ¿Tiene corazón este camino? 
Todos los caminos son iguales, no llevan a ningún lado. Atraviesan la maleza, se internan o van por debajo de ella.
Si ese camino tiene corazón, entonces es bueno. De lo contrario, no te servirá de nada …

Unos investigadores prepararon un experimento

Colocaron unos monos en una jaula, en la que colocaron una escalera sobre la que colgaban un montón de plátanos. Cuando algún mono intentaba alcanzar los plátanos subiendo la escalera, un mecanismo en los peldaños hacía que se lanzaran sobre los monos chorros de agua fría.
No pasó mucho tiempo hasta que los monos se percatarán del chaparrón que les podía caer si alguno subía a por plátanos. Al cabo de unos días, la escalera era tabú, como a algún mono se le ocurriera acercarse, los otros lo tiraban al suelo y lo pateaban.
Ya habían pasado unas semanas sin que ningún mono subiera la escalera, pese al tentador montón de plátanos. Entonces, los científicos jubilaron a uno de los monos y metieron a otro de becario. Este miró los plátanos, miró la escalera, miró a los compañeros, pensó que no se enteraban y corrió hacia la escalera. No llegó a alcanzarla, ni la siguiente vez ni la siguiente. A la tercera paliza se resignó.
Cuando jubilaron a otro mono, el reemplazo tuvo también sueños en los que participaba una escalera y unos plátanos, pero también fue apaleado cuando se acercaba. El que más entusiasmo mostró en la paliza era el último mono que había entrado. También se resignó.
Con el tiempo, todos los monos habían sido sustituidos, pero seguía la costumbre de pegar al que se acercara a los plátanos, aunque ninguno de ellos sabía la razón real: ninguno había recibido los chorros de agua fría. De hecho, se habían eliminado desde que se cambió el primer mono. Al pasar los meses sin que ninguno se acercara, ni siquiera se sabía que castigo caería sobre el mono que intentara acercarse a los plátanos, pero seguían sin hacerlo por miedo, consciente o no.
Si fuese posible preguntarles por qué nadie subía la escalera, la respuesta sería: "No sé, aquí las cosas siempre se han hecho así..."  ¿Suena familiar?

jueves, 28 de enero de 2010

Una fábula de Tolstoi

En la orilla de la Oka vivían numerosos campesinos; la tierra no era fértil, pero, labrada con tenacidad, producía lo que era necesario para vivir tranquilos y para guardar algo como reserva.
Iván, uno de los labriegos, fue una vez a la feria de Tula y compró una pareja preciosa de perros conejeros para que cuidaran la casa. Al poco tiempo, los animales eran conocidos en todos los campos de la huerta de Oka por sus continuas corridas, y por los destrozos que provocaban en los sembrados. Las ovejas y los terneros tampoco solían quedar bien parados. Nicolai, vecino de Iván, en la primera feria de Tula compró otra pareja de perros para que le defendieran la casa, los campos y las tierras.
Al principio, los nuevos guardianes se pelearon con los antiguos, pero pronto se hicieron amigos y los cuatro hacían juntos las corridas. Los otros vecinos, cuando vieron que el peligro aumentaba, también se proporcionaron perros conejeros y así en unos pocos años, cada labrador era propietario de una pandilla de 10 o 15 perros. Apenas oscurecía, con el más leve ruido, los perros corrían furiosos y armaban un escándalo tan fuerte, que parecía que un ejército de bandidos asaltara la casa. Los amos, asustados, cerraban bien las puertas y decían: - Dios mío, ¿qué sería de nosotros sin estos perros tan valientes que, abnegadamente, defienden nuestras casas?
Al mismo tiempo que cada campesino, para estar mejor defendido, aumentaba el número de perros, éstos se hacían más exigentes. Ya no tenían suficiente con los huesos y las sobras de la comida, sino que les tenían que reservar los trozos mejores de las matanzas y les tuvieron que construir cubiertos y dedicar más tiempo para cuidarlos.
Mientras tanto, la miseria se había apoderado del pueblecito; los niños, vestidos con guiñapos, palidecían de hambre y de frío, y los hombres, por más que trabajaran de la mañana a la noche, no conseguían sacar de la tierra lo necesario para su familia. Un día se quejaban de su suerte ante del hombre más viejo y sabio del pueblo, y como ecaban la culpa al cielo, el hombre los dijo:
- La culpa la tenéis vosotros: os lamentáis que en vuestra casa falta el pan para vuestros hijos, que están delgados y desnutridos, y veo que mantenéis docenas de perros gruesos y lustrosos.
- Son los defensores de nuestros hogares - exclamaron a la vez los labriegos - ¿Los defensores? ¿De qué os defienden?
- Señor, si no fuera por ellos, los perros extraños matarían a los rebaños e, incluso, a nosotros.
- ¡Ciegos! ¡Ciegos! - dijo el viejo - No comprendéis que vuestros perros os defienden de los perros de los otros, y si nadie tuviera perros no necesitaríais defensores que se coman todo el pan que tendría que alimentar a vuestros hijos. Suprimir los perros, y la paz y la abundancia volverán a vuestros hogares.
Y siguiendo el consejo del viejo, se deshicieron de sus defensores y, un año más tarde, los graneros y las despensas estaban llenos de provisiones, y en la cara de los hijos se veía una sonrisa de salud y prosperidad.

lunes, 25 de enero de 2010

LA SILLA



La hija de un hombre le pidió al sacerdote que fuera a su casa a hacer una oración para su padre que estaba muy enfermo.
Cuando el sacerdote llegó a la habitación, encontró a este pobre hombre en su cama con la cabeza alzada por un par de almohadas.
Había una silla al lado de su cama, por lo que el sacerdote pensó que el hombre sabía que vendría a verlo.
-¿Supongo que me estaba esperando?- le dijo.
-No, ¿quién es usted?- dijo el hombre enfermo.
-Soy el sacerdote que su hija llamó para que orase con usted; cuando entré y note la silla vacía al lado de su cama supuse que usted sabía que yo vendría a visitarlo.-
-Ah sí, la Silla-.
Le importa cerrar la puerta?- dijo el hombre enfermo.
El sacerdote sorprendido cerró la puerta.
El hombre enfermo le dijo:
-Nunca le he dicho esto a nadie, pero toda mi vida la he pasado sin saber cómo orar.
Cuando he estado en la Iglesia, he escuchado siempre al respecto de la oración, cómo se debe orar y los beneficios que trae...
...pero siempre esto de las oraciones; noo sé...!
Me entra por un oído y me sale por el otro.
De todos modos no tengo idea de cómo hacerlo. Entonces... Hace mucho tiempo abandoné por completo la oración.
Esto ha sido así en mí hasta hace unos cuatro años, cuando conversando con mi mejor amigo me dijo:
-José, esto de la oración es simplemente tener una conversación con Jesús. Así es como te sugiero que lo hagas-...
-Te sientas en una silla y colocas otra silla vacía enfrente tuyo, luego con fe miras a Jesús sentado delante de ti.
-No es algo alocado el hacerlo, pues Él nos dijo:
-“Yo estaré siempre con vosotros”-
-Por lo tanto, le hablas y lo escuchas, de la misma manera como lo estás haciendo conmigo ahora.
-Es así que lo hice una vez y me gustó tanto, que lo he seguido haciendo unas dos horas diarias desde entonces”.
-Siempre tengo mucho cuidado que no vaya a verme mi hija... Pues me internaría de inmediato en el manicomio.
El sacerdote sintió una gran emoción al escuchar esto y le dijo a José que era algo muy bueno lo que venía haciendo, y que no dejara de hacerlo nunca.
Luego hizo una oración con él. Le extendió una bendición y se fue a su parroquia.
Dos días después, la hija de José llamó al sacerdote para decirle que su padre había fallecido.
El sacerdote le preguntó:
-¿Falleció en Paz?-.
-Sí, cuando salí de la casa a eso de las dos de la tarde me llamó y fui a verlo a su cama-.
-Me dijo que me quería mucho y me dio un beso.
-Cuando regresé de hacer unas compras una hora más tarde, ya lo encontré muerto.
-Pero hay algo extraño al respecto de su muerte, pues aparentemente justo antes de morir se acercó a la silla que estaba al lado de su cama y recostó su cabeza en ella. Pues así lo encontré.
-¿Qué cree usted que pueda significar esto?-.
El sacerdote profundamente estremecido, se secó las lagrimas de emoción y le respondió:
-”Ojalá todos nos pudiésemos ir de esa manera”-.



lunes, 18 de enero de 2010

El león mata mirando, por Rubem Alves

El viejo Antonio cazó un león de montaña (que viene siendo muy parecido al puma americano) con su vieja chimba (escopeta de chispa.) Yo me había burlado de su arma días antes:

- "esas armas las usaban cuando Hernán Cortes conquistó México", le dije.

Él se defendió:

- "si, pero mira, ahora, en manos de quien esta".

Ahora estaba sacando los últimos tirones de carne de la piel para curtirla. Me muestra orgulloso la piel. No tiene ningún agujero.

- "En el mero ojo", me presume.

- "Es la única forma de que la piel no tenga ninguna forma de maltrato", agrega.

- "¿Y qué va a hacer con la piel?", pregunto.

El viejo Antonio no me contesta, sigue limpiando la piel del león con su machete, en silencio. Me siento a su lado y, después de llenar la pipa, trato de prepararle un cigarrillo con "doblador". Se lo tiendo sin palabras, él lo examina y lo deshace.

- "Té falta", me dice mientras lo vuelve a forjar.

Nos sentamos a participar juntos de esa ceremonia de fumar. Entre chupada y chupada, el viejo Antonio va hilando la historia:

- "El león es fuerte, porque los otros animales son débiles. El león come la carne de otros porque los otros se dejan comer. El león no mata con las garras ni con los colmillos. El león mata mirando. Primero se acerca despacio, en silencio porque tiene nubes en las patas y le matan el ruido. Después salta y le da un revolcón a su víctima, un manotazo que tira más que por la fuerza, por la sorpresa.

Después se le queda viendo. La mira, a su presa. Así... (el viejo Antonio arruga el entrecejo y me clava los ojos negros). El pobre animalito que va a morir si se queda viendo nomás, mira al león que lo mira. El animalito ya no se ve él mismo, mira lo que el león mira, mira la imagen del animalito en la mirada del león, mira que, en su mirarlo del león, es pequeño y débil. El animalito ni se pensaba si es pequeño y débil, era pues un animalito, ni grande ni pequeño, ni fuerte ni débil.

Pero ahora mira en el mirarlo del león, mira el miedo. Y, mirando que lo miran, el animalito se convence, el sólo, de que es pequeño y débil. Y, en el miedo que mira que lo mira el león, tiene miedo. Y entonces el animalito ya no mira nada, se le entumen los huesos así como cuando nos agarra el agua en la montaña, en la noche, en el frío. Y entonces el animalito se rinde así nomás, se deja, y el león se lo zampa sin pena. Así mata el león. Mata mirando.

Pero hay un animalito que no hace así, que cuando lo topa el león no le hace caso y se sigue como si nada. Y si el león lo manotea, el contesta con un zarpazo de sus manitas, que son chiquitas pero duele la sangre que sacan. Y este animalito no se deja del león porque no mira que lo miran... es ciego. Topos, les dicen a esos animalitos"

Parece que el viejo Antonio acabó de hablar. Yo aventuro un

- "si, pero...".

El viejo Antonio no me deja continuar, sigue contando la historia mientras se forja otro cigarrillo. Lo hace lentamente, volteando a verme cada tanto para ver si estoy poniendo atención.

- "El topo se queda ciego porque, en lugar de ver hacia fuera, se puso a mirarse el corazón, se trincó en mirar para adentro. Y nadie sabe porque llega a la cabeza del topo eso de mirarse para adentro. Y ahí esta de necio el topo en mirarse el corazón y entonces no se preocupa de fuertes o débiles, de grandes o pequeños, porque el corazón es el corazón y no se mide como se miden las cosas y los animales. Y eso de mirarse para adentro sólo lo podían hacer los dioses y entonces los dioses castigaron al topo y ya no lo dejaron mirar pa’fuera y además lo condenaron a vivir y caminar bajo la tierra. Y por eso el topo vive debajo de la tierra porque lo castigaron los dioses. Y el topo ni pena tuvo porque siguió mirándose para adentro. Y por eso el topo no le tiene miedo al león. Y tampoco le tiene miedo al hombre que sabe mirarse al corazón.

Porque el hombre que sabe mirarse el corazón no ve la fuerza del león, ve la fuerza de su corazón y entonces mira al león y el león lo mira que lo mira al hombre y el león mira, en el mirarlo del hombre que es sólo un león y el león se mira que lo miran y tiene miedo y corre"
- ¿Y usted se miró el corazón para matar a este león?. Interrumpo.
Él contesta,
- ¿Yo? No hombre, yo miré la puntería de la chimba y el ojo del león... y ahí nomás disparé... del corazón ni me acordé..."
Yo me rasco la cabeza como según aprendí, hacen aquí cada que no entienden algo. El viejo Antonio se incorpora lentamente, toma la piel y la examina con detenimiento. Después la enrolla y me la entrega
- "Toma, me dice, te la regalo para que nunca te olvides que al león y al miedo se les mata sabiendo a dónde mirar..."
El viejo Antonio da la media vuelta y se mete a su champa. En el lenguaje del viejo Antonio eso quiere decir:
- "Ya acabe, Adiós".
Yo metí en una bolsa de nylon la piel del león y me fui.

miércoles, 13 de enero de 2010

LOS DOS LOBOS


Una noche un viejo Cherokee le contó a su nieto que dentro de cada persona se libra diariamente una batalla.
-Querido mío, la batalla es entre dos animales que todos llevamos dentro, son dos "lobos".
Uno es malo y se suele enfadar, es colérico, siente pena de sí mismo, resentimiento hacia los demás,miente, es orgulloso, descarado, se siente superior y es egoísta.
El otro es bueno y es alegre, tranquilo, cariñoso, humilde, amable, generoso,compasivo, sincero y suele demostrar empatía y compasión.
El nieto se quedó pensando durante un minuto y entonces preguntó al abuelo:
-¿Qué lobo gana?

El viejo Cherokee sencillamente contestó:
-Aquel al que tú alimentes.

martes, 12 de enero de 2010

EL GRAN GUIJARRO

Durante un seminario en los Estados Unidos,en la célebre universidad de Harvard ,se solicitó a un viejo profesor de filosofía que diera una conferencia ante los más altos dirigentes del planeta.

Su tema era el tiempo.

Aquellos hombres y mujeres responsables del destino del mundo estaban muy ocupados y el profesor sólo disponía de una hora para exponer su enseñanza. Se presentó ante la ilustre concurrencia y saludó con una sonrisa. Examinó lentamente los rostros, uno a uno, luego tomó la palabra con una voz dulce que contrastaba con la agitada actitud de su auditorio. Sus gestos pausados y lentos eran otras tantas inclinaciones a la serenidad.

Se agachó y tomó, bajo la mesa tras la que estaba, un gran bote de cristal transparente que colocó, con precaución ante él. Luego sacó, también de debajo de la mesa, una docena de guijarros grandes como naranjas y los depositó uno a uno en el recipiente. Cuando éste estuvo lleno y fue ya imposible añadir otro guijarro, levantó despacio los ojos hacia la concurrencia y preguntó:
-¿Está el bote lleno?-

Todos respondieron:
-Sí.-

Cuidó el efecto y preguntó:
-¿De verdad?-

Se inclinó de nuevo y de debajo de la mesas sacó una bolsa de grava que vertió sobre los guijarros. Agitó un poco el recipiente y la grava se infiltró entre los guijarros… hasta el fondo.
El profesor miró a su auditorio y preguntó:
-¿Está el bote lleno, ahora?-

La concurrencia perpleja vacilaba, cuando alguien soltó:
-¡Probablemente no!-
-Bien.-, opinó el sabio.

Con infinitas precauciones aún sacó de debajo de la mesa un cubo de arena cuyo contenido vació sobre las piedras. La arena se introdujo entre los guijarros y la grava.
De nuevo, preguntó.
-¿Está lleno el bote?-
-¡No!- asestaron los espectadores.

Y como todos esperaban asestó una jarra llena de agua y la vertió hasta llenar por completo el bote inicial.
-Esta vez, dijo, creo que el bote está lleno.-

Y todos asintieron.
-¿Qué gran verdad nos enseña esta experiencia?-

Pensando en del tema del curso, la gestión del tiempo, uno de los dirigentes se arriesgó a responder:
-Ha querido usted demostrarnos que el tiempo es compresible y que incluso cuando nuestra agenda está sobrecargada siempre es posible añadir unas citas más.-

El maestro sonrió.
-La gran verdad que nos enseña esta experiencia es que si yo no hubiera puesto los guijarros grandes primero, no hubiera podido hacerlos entrar todos luego.-

Un profundo silencio acogió sus palabras. Todos tomaban conciencia de la evidencia de aquellas frase, sin comprender sin embargo su sentido.
-¿Cuales son los grandes guijarros de su vida? -prosiguió el maestro.- ¿Cuales son las prioridades absolutas? En una palabra, la esencia de su existencia. ¿Su familia? ¿Su salud? ¿Sus amigos?¿Realizar sus sueños? ¿Cultivarse? ¿Defender su causa? ¿Tener tiempo? ¿Ser feliz? La lección que hemos sacar de este experimento es que debemos dar siempre primacía a lo ESENCIAL, de lo contrario nos arriesgamos a que nuestra existencia se nos escape. Si damos prioridad a las menudencias (la grava, la arena), nuestra vida no irá hacia lo ESENCIAL.

La concurrencia escuchaba en silencio estas frases llenas de sabiduría.
-Entonces, -añadió el viejo profesor- háganse cada día la pregunta: ¿cuales son los guijarros más grandes de mi vida? Y colóquenles prioritariamente en su bote.

Tras estas últimas palabras, el viejo profesor saludó al auditorio y, lentamente, abandonó la sala. Conmovida hasta las lágrimas por esta lección de sabiduría, la concurrencia aplaudió.

Catherine Rambert

domingo, 10 de enero de 2010

Algunos muy cortos

1.

Durante un viaje, Buda encontró a un yogui apoyado en una sola pierna.
-Estoy quemando los errores de mi pasado- explicó el hombre.
-Ah, ya ¿Y cuántos errores has quemado?
-No tengo la menor idea.
-Vaya ¿Y cuántos te faltan aun por quemar?- insistió Buda.
-No tengo la menor idea.
-Ya, ya, ya... Entonces es hora de acabar con esto. Deja de pedir perdón al cielo, pon el otro pie sobre la tierra y ve a pedir perdón a aquellos a quienes heriste.


2.

Había un pájaro que se refugiaba a diario en las ramas secas de un árbol que se alzaba en medio de una inmensa llanura desértica. Siempre andaba medio hambriento y sediento porque el lugar daba poco de sí. Un día, una ráfaga de viento arrancó el árbol de raíz, obligando al pobre pájaro a volar cientos de millas en busca de un nuevo refugio... hasta que llegó a un bosque lleno de árboles cargados de ricas frutas.

Y concluyó el maestro:
-Si el árbol seco se hubiera mantenido en pie nada hubiera inducido al pájaro a renunciar a su seguridad y echarse a volar.


 3.

Una vez, hace tiempo, Khidr, maestro de Moisés, dirigió una advertencia al género humano :
--En cierta fecha  -dijo-  todas las aguas del mundo que no hayan sido especialmente guardadas desaparecerán y serán renovadas con una agua diferente, una agua que enloquecerá a las personas y creerán que la ficción es realidad.
Sólo un hombre prestó oídos al significado de esta advertencia. Juntó agua, fue a un lugar seguro donde la almacenó y espero a que el agua cambiara sus características. En la fecha indicada, los torrentes dejaron de correr, los pozos se secaron y el hombre que había escuchado, viendo lo que estaba ocurriendo, fue a su refugio y sobrevivió bebiendo del agua que había guardado.
Cuando, desde su albergue seguro, vio que las caídas de agua nuevamente comenzaron a correr descendió, entremezclándose con los otros hijos de los hombres. Comprobó que estaban pensando y hablando en forma completamente diferente a la anterior: ni siquiera tenían memoria de lo que había sucedido y tampoco recordaban haber sido prevenidos. Habían enloquecido. Cuando trató de hablarles, se dió cuenta que ellos pensaban que era él quien estaba loco, mostrando hostilidad o compasión en lugar de comprensión.
Al principio el hombre no bebió del agua renovada, sino que regresó a su refugio para procurarse su provisión para cada día. Pero, finalmente, tomó la decisión de beber la nueva agua porque no pudo soportar la tristeza de su aislamiento, comportándose y pensando de una manera diferente del resto del mundo. Bebió la nueva agua y se volvió como los demás. Entonces olvidó completamente todo lo referente al agua especial que tenía almacenada y sus semejantes comenzaron a mirarle como a un loco que había sido milagrosamente restituido a la cordura.